Los Vinos de Oporto participan en el Salón Vinoble 2010
La segunda jornada del Salón Internacional de los Vinos Nobles asistió a una súbita subida de la temperatura, y no sólo de la ambiental. Los vinos de Oporto protagonizaron una de las catas más esperadas del certamen, erigiéndose por tanto en protagonistas de la jornada. No en vano, Portugal asiste a Vinoble 2010 en calidad de país invitado.

La cata estuvo dirigida por el chancellor de la Cofradía de Vino de Oporto, George Sandeman, toda una autoridad en materia vitivinícola. De hecho, el chancellor es miembro de la familia fundadora de la prestigiosa casa Sandeman, que como se sabe elabora vinos de calidad en Oporto, Madeira y Jerez.
Pero la jornada de ayer tuvo muchos más atractivos. De entrada, el Conjunto Monumental del Alcázar recibió la visita de la consejera de Agricultura y Pesca, Clara Aguilera, que expresó su convencimiento de que “un salón de reconocido prestigio internacional” como Vinoble es el mejor escenario posible donde dar a conocer los vinos andaluces.
De hecho, Aguilera se mostró encantada de que en el certamen estén representadas 29 bodegas y cinco consejos reguladores de la Comunidad autónoma. “Tenemos una gran variedad bodegas que trabajan muy bien en los caldos y en la comercialización internacional y un sector nuevo en las provincias orientales, que está emergiendo”, explicó.
La consejera defendió el importante papel que tiene la industria vitivinícola en la economía andaluza, recordando que su aportación sigue siendo casi imprescindible en numerosos municipios de la Comunidad. “Por este motivo, la Junta de Andalucía apuesta por salones de prestigio como Vinoble para promocionar a este sector”, añadió.
No pocos observadores echaron en falta en el acto inaugural del domingo la presencia de algún destacado dirigente del Gobierno autonómico. Quizá por eso, la alcaldesa, Pilar Sánchez, corrió a poner la venda antes de que la herida sangrara más de lo debido. “La participación de la Junta de Andalucía en esta edición de Vinoble ha sido muy importante para mantener su nivel de prestigio, calidad y excelencia”, defendió.
A continuación, Sánchez invitó a Aguilera a “ver qué es este salón” para “comprobar por ella misma la importancia que tiene para la ciudad y para el Marco un evento en el que confluyen los mejores vinos del mundo”.
El resto de la jornada
Pero no sólo de Oporto y visitas institucionales vivió ayer la segunda jornada de Vinoble. La actividad se inició en El Molino, con una presentación de Vins du Rousillon que abordó los vinos dulces naturales desde 1930 hasta nuestros días.
Los vinos dulces asumieron buena parte del protagonismo de la jornada, ya que a esta presentación siguió otra, en el Patio de San Fernando, de los productos originarios de Canarias. Varios fueron los bodegueros que participaron en esta atractiva sesión, que puso de manifiesto la diversidad de caldos que se elaboran en un archipiélago que, en sí mismo, es un auténtico continente.
La Torre del Homenaje albergó dos nuevas sesiones de armonía. La primera de ellas estuvo dirigida por el sumiller Bruno Murciano, un joven valenciano avalado por una amplia relación de premios internacionales. En esta armonía participaron además varios ganadores de la Copa Jerez de maridaje. La segunda de estas sesiones tuvo como protagonistas a los alimentos de Cantabria.
A continuación, poco antes del cierre de esta segunda jornada, el enólogo Jaume Gramona ofreció una cata junto a Naira Tejedor y Gerhard Kracher. Sobre la mesa, los denominados vinos de hielo, quizá para aplacar la elevada temperatura que se registró durante todo el día en el Alcázar. Pero, que nadie se equivoque. Los vinos de hielo no son tan refrescantes como su nomenclatura invita a pensar.
Se trata de un vino hecho de uva helada con una fuerte concentración en azúcar. La técnica para conseguir esta uva consiste en dejar sobremadurar la uva a la cepa, que no se cosecha hasta que se produce la primera helada. Cuando el grano se hiela, el agua se expande y rompe la cascarilla de la uva. Así, se pierde más agua y el azúcar es más concentrado.
Los vinos de hielo son extraordinarios de riqueza y de persistencia aromática gracias a su concentración y a una acidez fuera de lo común.
El programa -que también incluyó a lo largo del día una cata magistral de vinos nobles de Austria- concluyó con una interesante conferencia sobre los mercados emergentes que analizó las posibilidades que existen para la exportación en Brasil, China, India o Rusia.













