Cata en Viña Real de CVNE, para discapacitados visuales.
Viña Real de CVNE, recibió en 2006 el ‘Cascabel de oro’ de la ONCE por ser la primera bodega que adaptó sus instalaciones para personas invidentes.
Unas 25 personas de ONCE Logroño se han acercado esta mañana a la bodega alavesa Viña Real para conocer su funcionamiento interno y para conocer sus caldos a través de una cata guiada con los enólogos de la compañía.
La colaboración entre la ONCE y Viña Real viene de lejos. La organización ya premió a la bodega con el “Cascabel de Oro” hace cuatro años por ser la primera bodega que adaptó sus instalaciones completamente con señalizaciones especiales para invidentes y discapacitados visuales.
A través de unas placas especiales que combinan Braille e infogramas en relieve, Viña Real, fue la primera bodega que acercó el mundo del vino a las personas invidentes y discapacitados visuales.
En el marco de su compromiso con las personas con discapacidad visual, Viña Real ha querido invitarles no sólo a descubrir su bodega, sino también a conocer sus caldos de la mano de un experto. Además, su opinión ha servido para enriquecer la visión de los enólogos, ya que su percepción de olores y sabores está más desarrollada de lo habitual.
Viña Real
La Bodega Viña Real de CVNE es obra del arquitecto francés Philippe Mazieres. Su diseño sorprende visualmente al visitante al mostrar una gigantesca tina, que se alza sobre el Cerro de la Mesa, con una altitud de 500m en su cima y de 425m en su base.. Desde el exterior se pueden apreciar tres edificios siendo el más destacado el destinado a la elaboración del vino, la tina.
Debajo del conjunto, hay dos túneles destinados al almacenaje, uno de barricas y otro de botellas. El túnel destinado al almacenaje de las barricas tiene capacidad para albergar 14.000 barricas, apiladas hasta 5 alturas. El otro túnel almacena botellas en jaulas de aluminio con capacidad para 600 botellas cada una y éstas, a su vez, se apilan haciendo una torre de 10 jaulas de alto, por 10 de ancho.
El edificio más singular, la gigantesca Tina, que alcanza una altura de 15 metros, conjuga perfectamente el diseño vanguardista con una moderna filosofía de elaboración de un tradicional vino de Rioja Alavesa.
Las dos plantas en que se estructura el edificio poseen luz natural que entra desde el centro superior de la tina, donde se ha dejado un círculo de cristal. La luz penetra por todo el edificio, ya que entre las dos plantas, en el centro, se ha dejado libre un trozo circular, creando un gran efecto óptico al contrastar la luz natural con los elementos situados en todo el edificio.
La planta principal se destina a la recepción de la uva y también alberga la nave de vinificación que utiliza el sistema diseñado en la bodega de Haro para el transporte no agresivo del mosto. Se trata de un sistema adaptado a la nueva bodega que combina unas tolvas basculantes, depósitos de acero inoxidable que se elevan por medio de grúas y la precipitación por gravedad del mosto a los depósitos de fermentación.
La segunda planta se sitúa a seis metros por debajo de la principal y representa una original sala de barricas apiladas en forma circular hasta dos alturas que dispone de luz natural.
El segundo edificio, colocado a continuación de la tina y que también dispone de acceso a los túneles, alberga las oficinas, salas para las catas de vinos y la línea de embotellado con capacidad para 12.000 botellas/hora.
El tercer y último edificio dispone de un gran almacén para producto terminado y las oficinas destinadas a las gestiones de expedición.












