Situado en un lugar privilegiado a 1450m de altitud, donde un inmenso robledal, la pradera que conforma el área recreativa y la ermita de la Virgen de Hontanares forman un marco auténticamente incomparable desde donde el visitante dispondrá de unas maravillosas vistas a la sierra y a la meseta castellana.
El restaurante La Ermita de Hontanares está especializado en la cocina micológica en la que destacan platos de nombres tan sugerentes como CROQUETAS DE BOLETUS o el exquisito SALTEADO DE BOLETUS CON TROMPETA, sin por ello olvidar otros platos de cocina creativa utilizando para ello la extraordinaria materia prima que nos ofrece la despensa castellana, así encontramos en la carta platos como LA TEMPURA DE VERDURAS, ALBONDIGAS DE CORDERO CON SALSA DE CIRUELAS, UNA EXTRAORDINARIA CARNE ROJA O EL INOLVIDABLE ARROZ CALDOSO CON CARABINEROS.
La carta de postres sigue la misma línea de calidad que el resto de la carta, ofreciéndonos una variedad de dulces, todos ellos elaborados en el propio restaurante, en la que brilla con luz propia el TIRAMISSÚ.
Nada mejor para el acompañamiento de semejantes viandas que uno de los caldos de la Ribera del Duero que descansan en las bodegas de este singular restaurante.
El restaurante La Ermita de Hontanares dispone de un acogedor comedor privado con chimenea, en el que, en el invierno, el visitante tendrá la tentación de quedarse por tiempo ilimitado, y con la llegada del buen tiempo, la terraza situada en la verde pradera nos permitirá pasar un idílico día en el campo.
Cierra por descanso los Lunes y Martes, y dadas las particulares características de este restaurante, casi, se hace obligada la reserva.
Desde el año 2005 forma parte de la red de RESTAURANTES MICOLÓGICOS.