Reserva online  La Criba de Valseca
Camino del Arroyo, 4
Valseca
Segovia
Castilla y León
Telefono: 921493096 605072108
Las tierras de cultivo de Valseca están consideradas secularmente, entre los segovianos, como muy buenas; y los garbanzos que se siembran en ellas, desde hace cientos de años, gozan de una merecida fama porque se seleccionan las parcelas donde se siembran. Además, los agricultores que los siembran prestan mucho cuidado tanto en la elección de la simiente, como al resto de labores culturales precisas para lograr un producto final de calidad destinado a un consumidor selecto.
El garbanzo que se cultiva en Valseca suele ser casi siempre gordo, pero siempre suave. Y esa experiencia positiva se ha ido extendiendo a lo largo de los años por pueblos limítrofes, por el resto de la provincia, y su fama llega hasta la vecina Madrid a los buenos cocineros y restauradores segovianos y a otros muchos lugares que han encontrado en el garbanzo de Valseca un gran aliado para satisfacer los paladares más exigentes. Más de la mitad de las tierras cultivables de Valseca: unas 1.400 ha. (de un total de 2.200 ha.) son aptas para este cultivo, y garantizan la calidad de su producción.
El hecho de poder contar con gran extensión de terreno de calidad hace posible la rotación de cultivos y el descanso de las fincas para evitar hongos malignos y otras enfermedades para el cultivo. Los viejos cultivadores nos recomendaron, no repetir la siembra de garbanzos en la misma finca hasta transcurridos varios años, y así lo hacemos en La Criba de Valseca. Quizás, por esa razón, no en todos los pueblos puedan mantener un año tras otro este cultivo con las mismas garantías.
Aunque cada vez resulta más difícil realizar las labores de forma tradicional (por razones evidentes) como se ha hecho hasta hace pocos años, los agricultores tratan de modernizar el cultivo del garbanzo sin modificar por ello las cualidades del producto final, poniendo el mismo empeño y sabiduría que pusieron sus antecesores.
La Clave de la fama de los garbanzos de Valseca reside en: la bondad de la tierra franco-arcillosa predominante, con un PH casi neutro (ni ácidas ni alcalinas) y el esmero de sus labradores en la selección de semillas, en la recolección y en la limpieza y selección del producto, por lo que el resultado final nos aporta la calidad y el reconocimiento de los “garbanzos de Valseca”. |
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